Página Principal Suscríbase Mi Cuenta Acerca de PymeOnline.net Contáctenos Socios del Proyecto
PymeOnline.net
PymeOnline.net
Directorio de Pymes Guía de Apoyo Biblioteca de Mercados Indicadores Empresariales Oportunidades Comerciales PymeOnline.net
05/07/2008     
PymeOnline.net - Sección
Login
Apoyo a Pyme

Noticias de Pyme
Próximamente aquí...

Noticias de Mercados
Textiles en Centroamérica

El comercio mundial de textiles y prendas de vestir había estado marginado de la normativa de GATT, por ser un sector que responde a una gran cantidad de intereses de países desarrollados, que han visto como una amenaza la apertura comercial en esta materia. Los avances han sido tímidos en el seno de la OMC, pero con la adopción del Acuerdo de Textiles y el Vestido por parte de los países miembros de esta organización, se ha dado un paso muy importante para el desmantelamiento total de las cuotas de importación para el año 2005.

En un principio, dos países surgieron en el comercio de textiles siglos atrás. El primero, Inglaterra, que se convirtió en una potencia textil por medio de la protección de su industria. Por otro lado, Estados Unidos se convirtió en un fuerte productor por medio de su estrategia de desarrollo y protección basada en la sustitución de las importaciones. Para el primer tercio del siglo XX, el desarrollo de la industria textil cambia y Estados Unidos e Inglaterra pierden presencia, debido a la activa participación del Japón, los países asiáticos y América Latina.

Esta nueva expansión acrecentó los temores de ingleses y estadounidenses, al punto de poner trabas a las importaciones. Este comportamiento restrictivo del comercio se anteponía a los principios del libre comercio que los países desarrollados habían plasmado en la creación del GATT en 1947. A raíz de estos acontecimientos surge el concepto de "desorganización del mercado", luego del cual se establecen una serie de normas y disciplinas mediante las cuales, se autorizaba a los países importadores a "negociar" o "imponer" cuotas bilaterales de importación.

Desde 1974 hasta el final de la Ronda Uruguay, el comercio de textiles se rigió por el Acuerdo Multifibras (AMF), que sirvió de marco a acuerdos bilaterales o medidas unilaterales de establecimiento de contingentes, por los que se limitaban las importaciones de países en los que el rápido aumento de dichas importaciones representaba un grave perjuicio para las ramas de producción nacionales.

Posteriormente, se celebro el acuerdo sobre los textiles de la Organización Mundial del Comercio, en el cual se buscaba que el sector de los textiles y el vestido, se integrara finalmente en el GATT. Esta integración se inició el 1 de enero de 1995. En ese proceso, cada país integraría en el GATT productos de la lista específica que figuraba en el acuerdo y que hubieran representado no menos del 16% del volumen total de sus importaciones en 1990. Se continuaría con ese proceso hasta que todos los productos restantes fueran integrados, cuya fecha límite es el 1 de enero del año 2005.

En la actualidad, el mercado de textiles y vestuario ha sido muy dinámico. Los países desarrollados, otrora abastecedores de vestuario, se convirtieron en importadores del mismo y ahora son los países en desarrollo los principales suplidores mundiales de estas mercancías. En 1990, Asia Oriental (China, Hong Kong, Taiwan y Corea) participaba con el 48% de las importaciones hechas por Estados Unidos. Sin embargo, para el año 2000 su intervención había disminuido al 22%, dando espacio a las importaciones principalmente de México y los países de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC). Esta situación es beneficiosa para Estados Unidos, ya que fortalece su sector textil, haciendo más competitiva su producción y además desplaza las importaciones de productos en donde la materia prima no es originaria.

Cuando se habla del desarrollo de la maquila a nivel centroamericano, se debe enfocar desde el inicio del Mercado Común Centroamericano y con la adopción, por parte de los países del istmo, del modelo de sustitución de importaciones. Dentro de este modelo, la industria textil fue objeto de la ejecución de políticas que buscaban dinamizar esta actividad dentro de la región. Algunas de las políticas ejecutadas fueron: Protección Aduanera, Promoción del Libre Comercio Interregional, Política Industrial y Políticas de promoción de exportaciones. Estos incentivos provocaron un cambio en la estructura productiva de la región, al pasar de una industria textil a una industria manufacturera de confección, aprovechando las oportunidades que el mercado estadounidense estaba comenzando a brindar.

Uno de los esquemas preferenciales más importantes que otorgó Estados Unidos fue la ICC. La misma entró en ejecución con la aprobación de la Ley de Recuperación Económica del Caribe, en agosto de 1983. La ICC es una concesión unilateral por parte del Gobierno de Estados Unidos en materia de exoneraciones arancelarias, la mayoría de ellas a cero arancel, para un gran número de productos, pero con un conjunto de excepciones definidas: textiles y vestuario, calzado, atún, petróleo, ciertos relojes y artículos de cuero.

Un hecho importante para los países de la ICC fue la aprobación de la Ley de Comercio y Desarrollo del 2000, por medio del cual los países de la ICC, conseguirían similares beneficios que se le habían otorgado a México en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en materia textil.

A parte de los esquemas preferenciales, uno de los factores que potenció el desarrollo de la industria textil en Centroamérica, fue el bajo costo de la mano de obra. Por esta razón, Centroamérica se ha convertido en destino para las inversiones de industrias maquiladoras que tienen como característica en común la importación hacia el mercado estadounidense.

La estabilidad política de la que ha gozado la región en la última década también ha sido un factor importante a tomar en cuenta por los inversionistas. Es precisamente este factor el que condujo a Costa Rica a ser el principal exportador a inicios de los noventa, y el que ha motivado a que países como el Salvador hayan recuperado el nivel de exportaciones que tenían en la década de los setenta. En Honduras, el fuerte crecimiento de la maquila está claramente asociado al fin de la guerra en Nicaragua.

El origen del capital varía de país a país. Por ejemplo en Honduras, Guatemala y Nicaragua domina el capital asiático, sobretodo coreano, mientras que en Costa Rica sobresale el capital estadounidense. Por otro lado, es interesante observar como la industria de capital nacional ha llegado a tener un peso importante en la región, sobretodo en países como El Salvador.

En ese aspecto, el nivel de inversión necesario para crear una empresa en esta actividad, es relativamente baja si se cuenta con una buena alianza estratégica. Un maquilador nacional puede obtener gran parte de sus máquinas en arriendo, alquilar el local y no necesita adquirir las telas, ya que estas son entregadas por el contratante. Además, podrá disponer de la asistencia técnica para el control de la calidad. Por tanto su inversión se limita a disponer de fondos de operación para el pago de alquileres, salarios y gastos generales.

En cuanto a las cuotas de exportación al mercado estadounidense, Honduras y Nicaragua están libres de ellas. El Salvador tiene cuotas en cuatro categorías y Costa Rica y Guatemala en ocho. Esta situación les da una clara ventaja a Honduras y Nicaragua, ya que al no tener restricciones cuantitativas para la entrada al mercado de Estados Unidos, se constituye en un estímulo importante para el inversionista tanto nacional como extranjero.

Las exportaciones de las empresa maquiladoras se enmarcan en su mayoría bajo la operación 807 (costura, plancha y empaque). Estas exportaciones representaron entre 1998 y 1999 cerca del 100% del total exportado para Costa Rica, 90% para El Salvador, 58% para Guatemala, 90% para Honduras y más del 30% para Nicaragua. Entre los principales productos exportados se hallan los pantalones de algodón, las camisas de punto, ropa interior, camisas tejidas, vestidos y sacos de lana. En el caso de los pantalones de algodón (categoría 347/348) y camisas de punto (categoría 338/339) Honduras es el mayor exportador, seguido de El Salvador, mientras que para lo rubros de ropa interior (categorías 352/652) y camisas tejidas (categoría 340/640) Nicaragua es el mayor proveedor. En cuanto a vestidos (categoría 223/636) y sacos de lana (categoría 435) Guatemala se perfila como el mayor exportador.

En general, las concesiones otorgadas por los Estados Unidos han dinamizado la industria textil y de confección en Centroamérica. Sin embargo, los sistemas de accesos preferenciales, son incentivos unilaterales, por lo que no existe la obligación de mantenerlos. Al mismo tiempo se estima que en los próximos años, el futuro de la maquila estará en manos de la industria del vestido, por lo que la diversificación y especialización de la mano de obra debe ir enfocada a la estructura de la oferta y demanda de prendas de vestir. Esta nueva estructura logrará que la región vaya alejándose progresivamente de la dependencia excesiva de la mano de obra barata, incorporando progresivamente calidad, como contraparte de salarios superiores.

 Publicaciones de PymeOnline.net 
 Información adicional 
 Enlaces 
PymeOnline.net
Derechos Reservados
® 2002
- 2008
| Suscribase | Mi Cuenta | Acerca de PymeOnLine | Socios del Proyecto |
| Directorio de Pymes | Guia de Apoyo | Biblioteca de Mercados | Indicadores Empresariales |
| Oportunidades Comerciales | Contáctenos |
| Inicio |